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Marcos Bignoli, un hombre de polo en los Estados Unidos

En el polo hay personas que nunca descansan. Por múltiples tareas, funciones o por el amor mismo a la profesión de polista y las labores que la rodean. Una de esas personas es Marcos Bignoli, de 35 años. Todo haría pensar que se trata de un argentino suelto en los Estados Unidos, pero este polista/piloto/empresario es nacido en Maryland, Virginia. Si bien tiene raíces rioplatenses, se crio en Norteamérica y vinculó toda su vida a este deporte. Es uno de los creadores de la Virginia United Polo League y la mano derecha de polito en Florida, entre varias cosas más. Por Joaquín Etchepare


¿Cómo nace tu vínculo con el polo?

Por mi padre, quien jugó mucho en EE.UU. y ahí fue que nací yo que también soy americano al igual que mi madre. Entonces, no soy un argentino suelto en USA, capaz soy un americano que visita Argentina (risas).

¿Cómo es un año tuyo?

Arranco por diciembre, mes en donde trabajo para un tal Polito Pieres! Eso ocurre desde hace diez años en los Estados Unidos, en la temporada de Florida. Arranque alquilándole caballos y luego pase a ser piloto, manager, llevar su administración, organizar su caballeriza y de todo un poco. Entonces de diciembre a abril aproximadamente estoy con él. Además, en esos meses suelo jugar profesionalmente el bajo con caballos de Polito y por otro lado tengo un campo propio que se llama La Calavera, en Florida, donde hay cuarenta y cinco boxes que alquilo, pista de vareo, así que son cinco meses que tengo mucho para hacer. Todo ese campo lo fui construyendo yo mismo, con gente que me ayudaba pero me doy maña y me gusta.




Después de la temporada de Florida arranco con los viajes. Tengo una empresa de transporte de caballos que viajamos a Virginia, Kentucky y esos lugares que es donde por lo general se sueltan acá unos ciento cincuenta caballos. En esos días junto con los chicos que trabajan conmigo nos pasamos unos quince días yendo y viniendo, trabajando para Park Place, Nico y Polito Pieres, a Hilario Ulloa, Negro de Lusarreta, Tincho Merlos, Hilario Figueras entre otros.

En mayo solía jugar en Virginia distintos torneos hasta este año que comenzamos junto con Juan Guirlanda y Tolito Fernandez Ocampo la Virginia United Polo, una liga que tiene distintos niveles y ligas dentro de la misma así que no solo organizamos sino que también jugamos y nos ocupamos de cada detalle. Este año fue estresante pero realmente valió la pena. Hubo algo divertido este año que por el tema del COVID no había casas para alquilar asique con mi mujer y mis hijos alquilamos un caravana con dos cuartos, dos baños y muy cómoda para vivir.

Por lo general en octubre voy a jugar a Aiken, pero este año no voy porque vengo de jugar mucho en la VUP y no quiero exigir mucho los caballos. Entonces estoy en mi campo donde siempre tengo algo para hacer con arreglos, árboles, caballerizas, las pistas y demás.

En noviembre arrancan de nuevo los viajes trayendo todos los caballos que lleve en abril para que arranquen los trabajos de la nueva temporada de Florida.

¿Cómo es tu relación con Polito?


A Polito lo conozco desde los dieciocho años, siempre fuimos muy amigos pero por las cosas de cada uno los caminos no nos cruzaban, hasta que un día me llamó porque necesitaba alquilar caballos en USA y arrancó todo. Además del alquiler me pidió que sea su piloto y me parece que le gustó porque hace diez años seguimos juntos.

La verdad es que siempre digo lo mismo, “tengas diez goles o cuatro, los gastos en Florida son los mismos”. Yo tengo cuatro, entonces tomando esta frase como propio consejo me pareció lógico conocer mi realidad económica y hacer el laburo de piloto, aunque como te contaba antes siempre terminaba jugando algunas copas gracias a él.

Trabajar con él está muy bueno. Es muy demandante el trabajo en sí y aún más teniendo dos hijos, pero la realidad es que es un buen trabajo. La relación que tenemos es muy buena y él tiene mucha confianza en mí.

¿Cómo es una rutina diaria en temporada con él?

A las 6 de la mañana voy a las caballerizas a ver que todo esté en orden o ver qué falta, montar a la mañana o prácticas/partidos a la tarde, pero siempre tenés que estar. Es el alto y un profesional de diez goles así que nada puede faltar o fallar.


¿Cómo es tu vida familiar con tanto polo?

Nuestra vida como familia es muy buena la verdad, con mis dos hijos y mi mujer quien tiene relación con las mujeres de todos los chicos que juegan acá y todo el circuito, lo que hace que para ella también esté bueno y siempre tenga cosas que hacer.



La anécdota durante la pandemia:

La última temporada de Florida estábamos con La Indiana y Park Place trabajando al mismo tiempo, y por todo lo que estaba pasando se querían ir. Me llaman de Park Place y me dicen que teníamos que llevar los caballos, a lo que conteste que ningún problema. El tema fue que a los de Park Place se sumaban los de La Indiana y había que salir con todos al mismo tiempo! Así que nos pusimos todos de acuerdo con tres amigos, un tráiler cada uno, doce caballos por tráiler y arrancamos todos juntos. Fue todo muy loco, el Estado se estaba cerrando, en la frontera te tomaban la fiebre, nadie sabía que pasaba, parecía el fin del mundo. Compramos unos hornitos 12W para cocinar en las camionetas que también dormíamos. Todo el mundo encerrado y nosotros cruzando el país con sesenta caballos. En ese momento teníamos un poco de miedo, pero hoy que lo hicimos es divertido para contar como un logro. (Risas)

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