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Bramham Polo Academy, polo en Inglaterra más allá de la alta competencia


“Bramham Polo Academy se encuentra en Yorkshire, justo en el medio de Edimburgo y Londres, a tres horas de Londres. El polo en Yorkshire es muy nuevo aún, más tranquilo, muy low goal; el handicap máximo es de 6 goles. La gente del lugar es muy tranquila, muy de campo, muy paisana, les atrae todo lo relacionado con la agricultura, muy rural, y el polo es muy nuevo en esta zona. Ellos piensan que los caballos son más para las mujeres, con lo cual hay que cambiarles esa idea, que el polo es un deporte tanto para mujeres como para hombres, como jugar al rugby con caballos; de hecho, hay muchas mujeres que juegan al rugby, también. De a poco se va modificando la mentalidad, pero lo cierto es que tengo más alumnas mujeres que hombres”. Por Alejandra Ocampo. (ENGLISH VERSION BELLOW)

Así se presenta a Prensa Polo Francisco Stuven Ortelli, un joven de 32 años, oriundo de Bella Vista, quien con tan solo 23 años arrancó a viajar para jugar en el exterior. Primero, lo hizo en Polonia, durante dos años y posteriormente, en Inglaterra, en 2016. En 2017 se embarcó en su gran proyecto, la creación de Bramham Polo Academy, “mi invención”, como él mismo dice, un lugar ubicado en el histórico y encantador condado de Yorkshire. “Es casi como un polo de campo, como en Argentina”, dice Francisco, “y a veces vamos a jugar al sur. Los alrededores son muy lindos; al ser un lugar con mucha historia, hay castillos y estates, que son esas casas enormes del 1700-1800, con mucho campo alrededor”.

El proyecto de la academia, con el fin de enseñar a jugar a polo a todos quienes deseen hacerlo surgió en 2017. Así lo cuenta Francisco: “Brahnam arranca cuando me llama un argentino que estaba a cargo en ese entonces. Él estaba en el norte, con todo el problema de las visas, y me propone alquilarle los caballos. En marzo me vine a Inglaterra a poner a punto y conocer los caballos y el lugar, ya que era todo nuevo para mí. En abril empecé la temporada, que terminó siendo muy buena. Este argentino vino después, en julio, con unos patrones además de un permiso especial para jugar un torneo, y me dijo que quería venderme todos los caballos y todo el equipamiento. Pero como los caballos eran un poco viejos, le dije que no”.

¿Cómo continuaste después de eso?

Me puse a buscar trabajo y me aceptaron en otro club. Ahí me contactaron tres patrones. Me ofrecieron quedarme y dinero para armarme; es decir, me pusieron la plata y yo se las devolví con polo. Me fui al sur, compré 4 de cada cosa – caballos, monturas, cabezales, vendas - y empecé a dar clases con ellos. A fin de temporada, compré 2 más, y armé un lote de 6 caballos. Ese fue el puntapié inicial, con una familia de socios, 50-50. Cuando falleció la cofundadora de Bramham, la familia se abrió y yo les compré su mitad. Fueron muy generosos conmigo, me dieron una mano muy grande, incluso me dejaron estar en su casa. Aún seguimos siendo muy amigos con toda la familia. Llegamos a mediados de 2017, cuando surgió Bramham Polo Academy. El nombre, que me gusta mucho, viene del campo donde yo tenía los caballos, Branham Estate, un lugar bastante conocido, donde hacen eventos ecuestres como salto, dressage, entre otros. El nombre me gustaba mucho. Básicamente, no somos un club, somos una academia.