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Previa del clásico de Cañuelas, una final que es un asunto de familia


La Natividad vs. La Dolfina Saudi, La Dolfina Saudi vs. La Natividad - El viernes 2 de diciembre de 2022 no será un día más para la historia del polo y, hasta podríamos decir, del deporte en general. Ese día se jugará la final del 129° Campeonato Argentino de Polo, y Palermo ya está listo para recibir a los dos equipazos que lucharán por el trofeo más codiciado del polo universal: La Natividad, actual campeón defensor, y La Dolfina Saudi. (Texto Alejandra Ocampo. Fotos Roque Repetto / Christian Grosso)


Tampoco es un partido más, y no solo porque se trata de la final del certamen de polo más relevante del mundo. Esta revancha de la definición de 2021, que ganó La Natividad 15-13 aquel sábado 11 de diciembre, es una vez, el duelo de Cañuelas, un duelo que ya se está vendiendo como el nuevo clásico del polo, que además tiene un toque familiar. Porque además de vecinos, el asunto se va a decidir entre tío y sobrinos, y primos. El tío Adolfo Cambiaso, el mejor jugador de polo del mundo, frente a sus sobrinos, Barto y Jeta Castagnola, y el primo Poroto Cambiaso (clon del magnífico - su padre -, príncipe heredero, como más les guste), frente a sus primos Barto y Jeta. Todo queda en casa y en familia.


Por otro lado, es bueno recordar que la Triple Corona 2022 ya se la repartieron entre los dos: La Natividad se quedó con el Abierto de Tortugas y el Abierto de Hurlingham fue para La Dolfina Saudi. El viernes sabremos quien desempata y se lleva dos copas a casa; en cualquiera de los dos casos, iría para el mismo lado, Cañuelas.


Vale la pena recordar como llegaron ambos a la final en Palermo. La Natividad arrasó en la etapa clasificatoria: 23-12 ante La Irenita GSquared, 21-5 contra La Hache, y 19-12 frente a La Ensenada RS Murus Sanctus. No la pasaron muy bien en una definición de zona demasiado complicada ante La Irenita Grand Champions, que les presentó batalla y les complicó las cosas, hasta que finalmente, salieron airosos del duelo. La Natividad tiene al volante a esa arma letal, el "pequeño demonio", Jeta Castagnola, el terror de cualquier defensa, que además, puede complementarse perfectamente en una dupla goleadora mortal con la experiencia del gran Polito Pieres, a la que se suma el cerebro-computadora de Barto Castagnola, el jugador que analiza cada jugada, que mete el pase preciso y justo, y que está cuando se lo necesita, además de la pared impasable que es ese back formidable, Nachi du Plessis. En suma, por separado son dinamita, juntos son un misil de largo alcance...


Por el lado de La Dolfina Saudi, que este año contó con el retorno de Juan Martín Nero (otro back de antología), el pase a la final lo consiguieron tras derrotar a La Esquina (15-7), Cría La Dolfina (10-6), La Irenita Clinova (23-6), y Ellerstina (15-14), en chukker suplementario. Este año, al retorno de Juanma, Adolfo Cambiaso y Pelón Stirling trajeron también a su "arma letal", que no es otro que Poroto Cambiaso, el chico que acaba de cumplir 17 años, y que, como su primo Jeta, es implacable a la hora de pasar por los mimbres. Un chico que ha ido creciendo y desarrollándose como jugador de una manera increíble, hasta llegar a convertirse en la gran figura de un equipo de leyenda, como es La Dolfina Saudi. Porque no hay que olvidar que este chico de 17 años es el jugador más joven de la historia que va a disputar una final en Palermo; porque no hay que olvidar que se adaptó con una facilidad que sorprende a la gran creación de su padre, el sublime Adolfo Cambiaso, allá por el año 2000, y que, con excepción de 2004, en aquel cuarteto de transición que integraban Cambiaso, Lolo Castagnola, Santiago Chavanne y el inolvidable Carlos Gracida, ha estado en absolutamente todas las finales en Palermo. Un Poroto Cambiaso que frente a La Irenita Clinova logró igualar el récord de goles convertidos en un partido, que ostentaba su padre, 17; y que estuvo a punto de igualar el que aún mantiene Agustín Merlos (18). Y por otro lado, Adolfo Cambiaso, el mejor jugador del mundo, ese hombre al que ya no le queda nada por ganar, cumplirá el gran sueño de su vida: jugar la final del Abierto Argentino en la mítica Catedral, con su hijo. Ese sueño que Adolfito ya venía imaginando desde antes de nacer Poroto...


La última vez que una dupla padre e hijo jugaron (y ganaron) una final en Palermo fue en 1983. El equipo era Coronel Suarez II, y su alineación tenía a Horacio Araya y a su hijo, Benjamín quien por ese entonces tenía 17 años . Pero también podemos retroceder un poco más en el tiempo para irnos a 1957, a la primera vez en la historia que una dupla padre-hijo jugó una final en Palermo, y de paso, la ganó. Estamos hablando nada menos que de Juan Carlos Harriott y su hijo Juan Carlitos y de Coronel Suarez, equipo que completaron Bertil Andino Grahn y Enrique Alberdi).


¿Qué nos dicen las estadísticas de esta gran final, el que ya es considerado el nuevo clásico del polo, y que sucedería en el caso de ganar uno de los dos equipos? Veamos.


La Natividad

Sería el segundo Abierto consecutivo para este cuarteto que se consagró en Palermo hace apenas un par de años, en 2019; y además sería el primero en ganar el Abierto por dos años consecutivos, desde que lo lograra Indios Chapaleufu II, en 1999 y 2000, cuando vencieron a La Cañada (con los tres hermanos Novillo Astrada), y precisamente, a La Dolfina, en su primera presentación en la Triple Corona Argentina, respectivamente.


Polito Pieres, hijo de Paul Pieres, sería el segundo miembro de la familia en obtener Palermo dos años consecutivos. Previamente, lo había logrado su tío, Gonzalo, en los 80 y los 90, primero con La Espadaña y luego con Ellerstina.


Nachi du Plessis ya hizo historia en el 2021, al ser el primer jugador proveniente del continente africano que ganó el Argentino Abierto. Ahora irá por más historia, para convertirse en el primer jugador extranjero en ganar Palermo dos años consecutivos, algo que conquistó el recordado Carlos Gracida, con La Espadaña.




La Dolfina Saudi

De ganar Palermo, sería el Abierto número 15 para ellos, lo que les permitirá ubicarse como el segundo equipo más ganador de la historia junto a Hurlingham, y detrás de Coronel Suárez, que tiene 25 conquistas. El dato: hace exactamente 20 años que La Dolfina ganó su primer Abierto, en 2002, superando en la final a Indios Chapaleufu II por 20 a 16.


Adolfo Cambiaso, siempre Adolfo Cambiaso, imposible no hablar de él, de su creación, de su extraordinaria carrera y de sus récords. Esta vez, de ganar Palermo, sería su conquista número 18, superando la marca de Alberto Pedro Heguy, que tiene 17. Y como si fuera poco, quedaría a dos de Juancarlitos Harriott, que tiene 20 y a uno de Horacio Heguy (19).


Poroto Cambiaso superaría el record de Benjamin Araya, al convertirse en el ganador más joven de la historia con sus 17 años recién cumplidos el 26 de noviembre.


Para finalizar y matizar la espera para la gran final, vamos a hacer un repaso de la cantidad de veces que tanto equipos como jugadores han tenido la fortuna de levantar el codiciado trofeo:



Equipos: Coronel Suárez: 25 Hurlingham: 15 La Dolfina: 14 North Santa Fe: 8 El Trébol: 8 Venado Tuerto: 7 La Espadaña: 6 Indios Chapaleufú I: 6 Ellerstina: 6 Indios Chapaleufú II: 4


Jugadores: Juan Carlos Harriott (h) 20 Horacio Heguy 19 Alberto Pedro Heguy 17 Adolfo Cambiaso 17 Alfredo Harriott 13 Enrique Alberdi 12 Juan Martín Nero 11 Pablo MacDonough 11 Juan Carlos Alberdi 10


En suma, lo que se viene el viernes 2 de diciembre de 2022 en Palermo, en la final del 129° Abierto Argentino de Polo, es definitivamente imperdible. Dos equipos vecinos, dos equipos familiares, tío, primos, sobrinos. Y un solo objetivo en común: levantar el trofeo más deseado del polo mundial. ¿Expectativas? Las mejores, por supuesto, promesa de partidazo, palo y palo, que hasta nos animamos a decir que quizás no se defina hasta el último minuto.


Texto Alejandra Ocampo

Fotos Roque Repetto / Christian Grosso
























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