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Mapa del polo en Argentina: Mendoza y su polo al pie de Los Andes

Tercer capítulo de la investigación de Prensa Polo denominada “El Mapa del polo en Argentina”. Luego de recorrer La Pampa y Córdoba, llega el turno de la tierra del sol y del buen vino: Mendoza y su polo al pie de Los Andes.

Por Darío Welschen. Mundialmente famosa por sus viñedos, en Mendoza el polo y las bodegas están conectados y van de la mano. Es que este deporte, al igual que el vino, tiene mucho de actividad familiar, de herencia, crianza, y de paciencia, esa que necesita para esperar que el caballo y que el vino se desarrollen.


Si bien su tierra no es apta para la cría de caballos, por ser un suelo pedregoso y carente de pasto, el polo ha logrado su arraigo gracias al trabajo de entusiastas militares, primero, y luego al de tres generaciones de polistas, apoyados en los vínculos familiares con el sur de Córdoba. Podemos decir que Mendoza y la provincia mediterránea son primas hermanas en el polo. Los alrededores de Rio Cuarto y especialmente Sampacho son tierras que pertenecen a muchas familias mendocinas vinculadas con el polo. Pero ya llegaremos a ese vínculo más adelante. Primero vamos a ver la actualidad, luego los torneos importantes, el origen del polo, el deporte femenino, jugadores y familias destacadas, caballos importantes y el cruce a Los Andes en caballos de polo.

Actualidad


Hoy en día hay unos 60 polistas adultos y unos 25/30 menores en actividad. Actualmente hay 12 canchas de polo en la provincia. La más antigua, que en este momento se encuentra en proceso de reparación, es la de Campo de los Andes, en Tunuyán, perteneciente al Ejército Argentino. A cinco minutos de la ciudad capital está el Club de Campo, con sus tres canchas y donde hoy se concentra la mayor actividad, incluyendo su escuelita de 25 alumnos. También cerca de Mendoza capital está Las Gacelas, un club familar (los Rao) que tiene mucha historia en la provincia y reúne a un gran número de jugadores hoy en día. Por otra parte, las bodegas, muy relacionadas al polo porque muchos de los dueños son jugadores, tienen sus canchas también. Más bien tuvieron, porque solamente queda una activa y es la de Escorihuela Gascón en su finca de Agrelo, donde año tras año se organiza el Open Vendimia. También tiene cancha, pero sin uso, Tupungato Winelands (en la ciudad homónima), un lugar espectacular al pie del Cordón de Plata. Supo ser de los lugares más lindos con cancha de polo la bodega Cheval des Andes, a 2 mil metros de altura, pero la misma fue levantada recientemente por cuestiones internas en la firma. Por otra parte, la historia habla de un lugar de la familia Arizu, “El Carrizal”, donde se jugaba mucho polo en los 50 (afiliada en la AAP hasta 1982) y en San Rafael (al sur de la provincia), cerca de la Bodega Bianchi, hubo actividad hasta los años 90. López, Suter, Toso, Nerviani y Cassone son nombres conocidos de bodegas que se vincularon mucho al polo mendocino. Volviendo a los clubes activos, el otro foco y parte muy importante del polo mendocino es Tunuyán. Allí se encuentra el Tunuyán Polo Club, fundado en 1983, que congrega a uno 35 socios de la zona y organiza el Torneo Aniversario de Tunuyán y el Vendimia del Valle de Uco; también está La Estacada Polo & Lodge, un campo familiar en el que los hijos de los dueños tomaron el hobby de su padre como una profesión; asimismo está en proceso de armado El Topón Polo, un emprendimiento de polistas que harán base allí con un barrio privado; y, por último, el Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña 15, donde se trabaja para recuperar su cancha principal (supo tener dos) e instalaciones y se piensa en un proyecto cívico militar que tendrá una escuelita de polo. En La Consulta queda el campo El Capacho con su cancha de polo que junta algunos adeptos los fines de semana.

Las canchas y los clubes

Club de Campo, con sus tres canchas, nuclea la mayor actividad y es el más importante de la provincia. Está a 5/10 minutos de la Ciudad de Mendoza. Allí se realiza el tradicional Vendimia.

Escorihuela Gascón. En su finca de Agrelo se encuentra esta linda cancha de polo de gramilla. Ernesto Catena la construyó en 2009. Como apasionado del polo, Catena posee allí la Cría Alma Negra y siempre fomenta el deporte, no solo desde Mendoza si no desde varios puntos del país, con fuerte apoyo al polo del interior y a los medios de comunicación. Su Vendimia Open es un evento social y deportivo de verano que reúne a jugadores mendocinos e invitados desde hace 10 años, con días de polo, buena gastronomía y, por su puesto, buen vino. En la edición 2014 ganó el torneo un team local que integraba Gabriel Batistuta junto con Ernesto Catena, Martín Zorreguieta y Mariano Etcheverry. En una gran final superaron al team de Leopoldo Suárez.

Las Gacelas, un campo histórico del polo mendocino, ubicado en Maipú. Aquí, la pasión por el polo sigue de generación en generación.

La Estacada Polo & Lodge, en Tunuyán. Una vista increíble en la cancha de tifway hacia la montaña (Foto de apertura de esta nota). Este año se afilió a la Asociación Argentina de Polo. Se inauguró en 2009 y organiza dos torneos al año.

El Topón Polo Club, nuevo empredimiento de polistas en un lugar único en Tunuyán. En proceso de armado.

Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña 15, en Campo de los Andes. La cancha más antigua de la provincia. En proceso de rearmado para volver a la actividad. Allí funcionará una escuelita de polo. Foto julio 2020.

Tunuyán Polo Club, núcleo del polo en el departamento y la provincia. Tiene dos grandes torneos al año y reúne a unos 35 socios en la actualidad. Fundado en 1983.



Club, ubicación, cantidad de canchas

Club de Campo, Guaymallén, 3

Tunuyan Polo Club, Tunuyan, 2

La Estacada, Tunuyan, 1

Tupungato Winelands, Tupungato , 1

Escorihuela Gascon, Agrelo, 1

Las Gacelas, Maipú, 1

Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña 15, Campo de los Andes, 1

Topon Polo Club, Tunuyan, 1

El Capacho, La Consulta, 1



Torneos importantes

El Torneo Vendimia, que organiza el Club de Campo, es el más importante de la provincia y de la región Oeste. Comenzó a jugarse en El Cóndor, el primer club de Mendoza (ver historia del polo mendocino abajo) y en el 73 pasó al Club de Campo, que fuera fundado un año antes por amantes del golf y un grupo de polistas con un estatuto compartido entre ambos deportes. El Vendimia es un clásico de marzo en el mediano hándicap argentino. Jugadores de San Juan, San Luis, Córdoba y muchas veces Buenos Aires se acercan a Mendoza para medir fuerzas con los locales. En 1965, en la primera edición de la Copa Vendimia jugada en El Cóndor, llegaron a Mendoza figuras de 10 goles como los Heguy, Dorignac y Juan Carlos Harriott (considerado junto con Adolfo Cambiaso como el mejor de la historia).

El Torneo Bodegas Mendocinas, o simplemente Bodeguero, nació en el 2000, con la idea de jugarse en contratemporada del Vendimia, es decir, en noviembre. Se enfrentan los teams de las Bodegas, todas vinculadas con el polo, en dos niveles: 7 y 14 goles. Los equipos se arman con jugadores invitados de otras provincias (hay un código para no traer profesionales si no amigos) que se mezclan con los locales y sale un gran evento.


Orígenes del polo en Mendoza

En Mendoza hay polo desde fines de los años 20. Al deporte que no trasladaba el ferrocarril, lo llevaba el Ejército. Podríamos decir que el polo en Mendoza comienza por dos motivos. Primero, por los militares, y segundo, por unas miles de hectáreas que tenían los González en los alrededores Rio Cuarto y Sampacho, en Córdoba. De esa familia surgieron muchos parentescos ligados al polo cordobés y mendocino. Según los libros de historia de polo, existían Los Cóndores, como club (que en realidad eran del Sur de Córdoba), y se habla de excursiones y partidos en Campo de Los Andes y en San Rafael, donde existía un club de militares llamado El Nevado Club (fundado en 1924). En el 29 los militares del Regimiento 12 forman Nieves Negras Polo Club. De esa época figuran también Los Puyacas, pero no hay mayores registros de clubes o actividades. Es Don David Guiñazú, con una cancha en Las Heras, a quien se le atribuye el inicio del polo en Mendoza. Esa cancha, según pudimos averiguar, sería en El Borbollón y era de los Arena, por eso se la conocía como Arenitas. Guiñazú junto con Alberto González Albarracín, Ambrosio Videla, Daniel y Carlos González O´Donnell, Hernán Guiñazú y Guillermo Gonzalez Howard, una mezcla de militares y civiles son los que arrancan con el polo. Ellos solían jugar para Los Cóndores. Luego hay un bache en la información y quizás también en la actividad. Daniel González y Leopoldo Suárez (gran promotor del polo) nos contaron haber visto actividad en la Ciudad de Mendoza en lugares del Ejército, en la avenida Boulogne Sur Mer en las cercanías del Parque San Martín y del Liceo Militar, donde eran las caballerizas.

Para Jorge Rao, quien fuera fundador del Club Los Indios en Buenos Aires y radicado luego en Mendoza (una gloria viviente del deporte a punto de cumplir 80 años, que llegó a 5 goles y se destacó también por su cría), hay dos nombres vinculados al gran desarrollo del polo en la provincia: Rubén Fernández Sarraúa y Sergio Bernal Silva. También los menciona mucho Leopoldo Suárez, quien hoy tiene 77 y sigue taqueando cada vez que puede en Tunuyán. El Petiso Sarraúa, como nos lo mencionó Daniel González, fue su profesor de polo como así de muchos de su generación y además un gran entusiasta del deporte. El mismo González coincide con Rao en denominarlo como el gran impulsor del polo mendocino. Sarraúa era militar de caballería y fue ganador de Palermo (1952). Hay una copa oficial de la Asociación Argentina de Polo en honor a él.


Con la fundación de El Cóndor Polo Club, pegado al aeropuerto internacional de El Plumerillo, donde estaba la base militar, toma auge este deporte. En 1952 se afilia a la AAP. En eso años también se jugaba en el campo “El Carrizal”, de los Arizu, pero era con invitación.

En esa época se empiezan a gestar los apellidos que darán varias generaciones de polistas. Leopoldo Suárez y Melitón González son de esas personas que hicieron fuerte el polo de la provincia. Daniel González jugó en Mendoza hasta el 58 para luego mudarse a Río Cuarto. Con el correr de los años aparecen Raúl Correas, Eduardo Nazar, Jorge Labat, Eduado Cassone, los propios hijos de Bernal, entre otros. También se destacó la figura de Leopoldo Suárez Vicchi, hijo del anterior y padre del actual profesor de la escuelita del Club de Campo. Muchos jugaron al polo por ayuda del “Leo” Suárez. En 1963, Mendoza gana por primera vez la Copa República con un team integrado por Jorge, Sergio, Sergio (h) Bernal y Daniel González. La Revista El Gráfico de ese año repasaba: “En 1963 llegó Alberto Heguy al equipo, y González dejó su lugar a Horacio. Ese año fue quizá el más importante en la trayectoria de Daniel, puesto que en su recorrida por Europa integró los equipos campeones en los certámenes más célebres de Italia, Inglaterra, España y Francia, y al volver a nuestro país llevó al triunfo en la copa República Argentina al team mendocino de El Cóndor”. En 1972 El Cóndor sufre la expropiación de sus terrenos y se funda entonces el Club de Campo. Toda la actividad se traslada a este nuevo predio. En toda esta época el polo se encuentra en auge y Mendoza es una de las plazas fuertes del país, yendo a competir a todas las provincias en torneos nacionales y bien representados. En esta década se forma el primer equipo que llegó a los 20 goles de hándicap y ganara un gran número de torneos provinciales. Lo integraban los hermanos Bernal (Sergio, David y Jorge) y Jorge Rao.


En los 80 empieza otra camada de polo, los hijos de los antes mencionados. A la provincia llegan dos militares que difundieron mucho la actividad. Ernesto Day y Miguel Viviani Rossi. El primero, salteño y guitarrero, fue el profesor de casi toda esa camada de polistas locales. En eso años (88-89) se consigue el Abierto del CAIH para Mendoza (uno en Salta y otro de local). Otro militar es de suma importancia para el polo de Mendoza en esta década es Edgar Amieva Saravia. Jugadores mendocinos y familias destacadas En la cima del deporte hípico mendocino y también del polo argentino está el nombre de Daniel González. Nacido en la capital, este gran jinete y jugador ganó nada menos que siete Campeonatos Argentino Abierto. Brilló en los dos equipos más grandes de su época, Coronel Suárez y San Ana. Tuvo de compañeros nada menos que a Juancarlitos Harriott, Horacio y Alberto Pedro Heguy, Gastón y Francisco Dorginac y Cacho Merlos, entre otros. Llegó a los 10 goles en 1973. Fue DT del seleccionado argentino campeón en los Mundial de bajo hándicap en Santiago de Chile 1992 y Santa Bárbara 1998 (Lucas Labat y Ramiro Guiñazú, dos hijos pródigos de Mendoza, jugaron en ese seleccionado). También dirigió técnicamente a Indios Chapaleufú II. González recibió además el premio Delfo Cabrera al mérito deportivo y es miembro del Salón de la Fama del polo en los Estados Unidos.

La mejor sangre de la provincia, por llamarlo de alguna manera, está en los Bernal. Todo empezó con Sergio, alias “Fito”, de los fundadores de El Cóndor en los 50’. Lo siguieron sus hijos Jorge (Coqui), Sergio (Ñato), David (Bichi) y Horacio, sus nietos Cristián, David (ambos llegaron a 6 goles), Gonzalo y Agustín, todos profesionales. Hoy ya está jugando la cuarta generación. Las familias que han mantenido el espíritu y la práctica del polo en la provincia: los Rao, Suárez, Labat, Guevara, Guiñazú, Nazar, Cassone, Cortinas, Catena, López, Correas, Cicarelli, Palmucci, Pérez González, García Day, Day, García, Sabina, González, Marchiori, Laborde, Quintana, Yáñez, Dicesare, Edwards, Vicchi, Cuccurella, Zavala, Moyano y Tassi.


Según las anotaciones de Leopoldo Suárez podemos agregar a todos los González (Daniel padre e hijo, Carlos, Pepe, Luisito, Chicho, Horacio, Militón), Arenas, Clibeli, Ernesto Arizu, Grindich, Miguel Cavanagh, Quico Mosquera, Calatayu, Marzari, Daguerre, Deborbón, Furloti, Musa, Quiroga, Enrique y Alberto Cabañaro, Palero, Palmero, Correas, Leal, Chemasqui, Barrios, Dumit, Gatti, Honrado y Pérez.

Galería de fotos históricas del polo en Mendoza (deslice para ver)

Polo femenino

No hay registros sobre el polo femenino previo a los años 80’. Es sabido que Myriam Heguy (pionera de este deporte y además hermana de Alberto Pedro y Horacio), estaba casada con el mendocino Julio Bensadón y practicó polo mientras vivió en la provincia. Si bien no encontramos que haya participado de torneos, algunos la vieron taquear y estar en prácticas y muchos la recuerdan por hacer de petisera de su hijo Julito (con 12 años se mezclaba con los más grande como Rao, Suárez y Palmucci, que era el más veterano) y por fomentar el polo juvenil. En esos tiempos ella viajaba a Buenos Aires para jugar torneos de polo con sus amigas. Falleció en 1981 y en 1985 se juega en su honor la primera competición femenina oficial en Argentina.


Luego de eso nos remontamos hasta mediados y fines de los 80' para llegar hasta las hermanas Andrea, Carola, Jacqueline Rao (hijas de Jorge Rao), Veronica Labat y Cecilia Benenatti. Pero eran cinco, todas adolescentes, y no llegaban a formar dos equipos. Según relatos de algunos de esa época que las enfrentaron, las chicas jugaban realmente muy bien, tenían una excelente equitación y solían derrotar sin problemas a los chicos. En criollo: “las chicas nos cagaban a palos”. Les gustaba jugar juntas, pero mientras crecían iban quedando relegadas de las prácticas entre los varones (por edad y/o contextura física) y así se fueron diluyendo sus participaciones. También jugaban por esos años Anita Labat y Milagros Suárez. Toda esa camada fue la primera del polo femenino en Mendoza y merece su lugar en la historia de nuestro deporte.

Las polistas Rao. De chicas con papá Jorge de fondo. En el medio acción femenina y la última en la actualidad (de izq. a der. Jacky, Andre y Caro). Abajo, la recordada Myriam Heguy

Caballos importantes del polo mendocino

Entre los más conocidos, a pesar de no ser una provincia productora, fueron: Santita, de la cría de Miguel Cavanagh, que fuera jugada nada menos que por Juan Carlitos Harriott y figuraba entre su top 3. Dulce de Leche, de la cría de Jorge Rao, la jugó en Palermo Martín Zubía y luego terminaría jugando Gonzalo Pieres. Era un tordillo, en Mendoza se lo conocía como Julepe. El Mendocino, un caballo extraordinario adquirido en Tupungato por Daniel González. Hizo carrera en Italia e Inglaterra. Había sido un caballo cuadrero. Cuando Gonzalez lo compró se llevó a su domador, que era un chileno de apellido Puebla, quien se quedó trabajando con los caballos. (Foto del caballo en la final de Hurlingham 1962) Los tres tenían algo en común: se bancaban 3 chukkers!!!

El cruce de Los Andes en caballos de polo

Hay una linda tradición de un grupo de polistas y amigos que todos los diciembre, desde hace unos 30 años, parten a caballo (en su mayoría los que usan para jugar al polo) desde El Manzano Histórico en Tunuyán y durante cinco días recorren Los Andes, pasando por el Refugio Real de la Cruz, el Portillo Argentino a 4,500 metros de altura, llegando hasta el límite con Chile.

Agradecimientos: a Rogelio Nazar, el “Roge”, con quien he compartido horas de charla e intercambio de información durante los últimos días sobre el polo de Mendoza, a Fede Cassone y su padre Eduardo; a Jorge Rao, Leo Suárez y Daniel González, tres embajadores del polo mendocino y que han hecho mucho por el fomento del deporte, a Gonzalo Bernal, Gerardo Cortiñas, Caro Rao, a los periodistas Gonzalo Santo Tomás y Juan Pablo García, que ayudaron de gran manera, a Julito y María Bensadón, Claudia Ganem, Mariano Etcheverry, Facundo Guevara y al Teniente Bazán Güemes.

FUENTES CONSULTADAS: Diario Los Andes, Polo in Argentina de Horacio Laffaye, Drípctico AAP CAIH 1989.

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